-Es que yo no tengo trabajo. Tenía el sueldo del Puente de Vallecas pero nadie me ha dicho nada aún.
-Aún no sabemos cuántos liberados tendremos. El año pasado sólo teníamos a uno, que era Paloma, pero este año no sé si habrá alguno más.
-¿Cuándo sabras algo?
-Me han dicho que espere. Que habrá un acuerdo en la FEMP sobre los liberados, las asignaciones y los cargos de confianza. De todas formas, si sólo hay uno... no me atrevo a dejarte sólo a ti. Me liberaría yo. No te ofendas, pero estás recien llegado y aún te pierdes hasta para llegar al Ayuntamiento.
-Es que me quiero casar y necesito un sueldo.
-...Si nos dan más, no tengo problema. Es más, como me imagino que Yubero estará loco por ser liberado, prefiero dejarte con él. Lo normal es que nos liberáramos Yubero y yo, pero... Bien, por mi parte cuenta con ello. Me vas a costar un disgusto porque Antonio y Carlitos están también locos por la música. Ojito ¿eh? ojito. Necesitaré tu ayuda porque vamos a tener problemas en el grupo. Yo por el momento puedo compatibilizarlo y en menos de un año, estoy seguro que podremos tener alguno más si finalmente IU decide entrar en el gobierno porque, aunque no esté en el acuerdo, sería fácilmente justificable conseguir algún liberado más. Esto es sencillo, tenemos nueve concejales. Ellos, siete.
-Gracias. No tendrás problema conmigo.
...
IU entró en el gobierno, abriéndose la puerta a conseguir más liberados. Luis Yubero y José Luis Moreno fueron los liberados del PP. Yubero presionó muchísimo, tal y como me imaginaba, y con José Luis cumplí mi palabra, para disgusto de Antonio y Carlitos. Un año más tarde, a mí no me dió tiempo a renegociar los liberados aunque ya había avanzado sobre ello con el portavoz del PSOE, Antonio Alonso, en un restaurante italiano de la calle López de Hoyos: José Luis Moreno asumió la portavocía, se casó y Luis pensaba en dar un portazo por no ser él el portavoz.
La conversación aquí reflejada no es literal, pero refleja fielmente lo sustancial. Y si no, corríjanme los actores.
"Todos tenemos en el fondo la misma tendencia, es decir, a irnos viendo en las diferentes etapas de nuestra vida como el resultado y el compendio de lo que nos ha ocurrido y de lo que hemos logrado y de los que hemos realizado, como si fuera tan sólo eso lo que conforma nuestra existencia. Y olvidamos casi siempre que las vidas de las personas no son sólo eso: cada trayectoria se compone también de nuestras pérdidas y nuestros desperdicios, de nuestras omisiones y nuestros deseos incumplidos, de lo que una vez dejamos de lado o no elegimos o no alcanzamos, de las numerosas posibilidades que en su mayoría no llegaron a realizarse -todas menos una, a la postre-, de nuestras vacilaciones y nuestras ensoñaciones, de los proyectos frustrados y los anhelos falsos o tibios, de los miedos que nos paralizaron, de lo que abandonamos o nos abandonó a nosotros. Las personas tal vez consistimos, en suma, tanto en lo que somos como en lo que no hemos sido, tanto en lo comprobable y cuantificable y recordable como en lo más incierto, indeciso y difuminado, quizá estamos hechos en igual medida de lo que fue y de lo que pudo ser."
Mañana en la batalla piensa en mí, de Javier Marías
Mañana en la batalla piensa en mí, de Javier Marías
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